Trilogía Almas
Dark romance paranormal con demonios, cultos y una amenaza sobrenatural. Tres parejas, historias entrelazadas y un mismo universo lleno de secretos.
Saga Trilogía Almas
Un dios la reclama, el bosque se llena de criaturas imposibles y su mejor opción para sobrevivir es un demonio.
Claves de la historia
Rae se ve atrapada en una persecución sobrenatural cuando una entidad poderosa comienza a reclamarla y el bosque que la rodea se llena de criaturas, brujas, demonios y secretos ligados a una secta. En medio de todo ese caos aparece Leon, un demonio con el que desarrolla una relación tan peligrosa como inesperada, mientras ambos intentan sobrevivir a fuerzas que parecen empeñadas en encontrarla.
Si quieres probar a leer algo distinto o te gustan los romances paranormales con demonios, brujas, sectas y criaturas extrañas.
Prefieres romances realistas o no te va el sexo con seres sobrenaturales.
Si te gusta lo paranormal, aquí tienes para aburrir: demonios, criaturas extrañas, brujas, sectas y un bosque que parece empeñado en matar a la protagonista. La historia es bastante loca y abraza completamente ese tono, hasta el punto de que el romance es literalmente con un demonio y hay escenas sexuales que hacen que todo sea todavía más extraño. Para mí, precisamente ahí está su gracia: no intenta ser un dark romance realista, sino una fantasía paranormal exagerada, rara y muy entretenida. Si entras dispuesto a aceptar su mundo, es muy fácil dejarse llevar.
La editorial advierte de BDSM y prácticas sexuales explícitas que incluyen CNC (sexo no consentido consensuado), asfixia, sangre, agujas y modificaciones corporales, bondage, azotes, degradación erótica, juegos con dolor y miedo, sexo en público y sin protección e ingesta de fluidos corporales. También señala drogas, sectas y fanatismo religioso, además de una mención de canibalismo. En la trama hay persecución, amenazas de muerte y violencia sobrenatural. El CNC descrito por la editorial es una práctica consensuada; no equivale por sí mismo a una agresión sexual.
Los avisos pueden no ser exhaustivos.