The Web of Silence (La telaraña del silencio)
Malachi y Olivia protagonizan un dark romance psicológico marcado por la obsesión, los traumas y una relación tabú. Dos libros, una misma historia.
Creías conocer la historia de Malachi y Olivia. Pero todavía no has entrado en la mente de él.
Claves de la historia
Segunda entrega de La telaraña del silencio, Little Liar retoma la historia de Malachi y Olivia desde la perspectiva de él. Una continuación que profundiza en su relación, aunque revisita acontecimientos de Little Stranger.
Si terminaste Little Stranger queriendo entrar en la cabeza de Malachi y no te importa releer buena parte de la historia desde su perspectiva.
No las leído el libro anterior y además te frustran los retellings, las escenas repetidas desde otro POV o esperas que una secuela continúe la historia desde el principio.
Little Liar me gustó menos que Little Stranger, principalmente por su ritmo. Buena parte del libro vuelve a contar acontecimientos que ya conocemos, esta vez desde el punto de vista de Malachi. Aunque permite entender mejor su perspectiva, la repetición hace que la primera parte resulte lenta y que cueste sentir que la historia realmente está avanzando.
Sin embargo, cuando por fin dejamos atrás los acontecimientos del primer libro y la trama empieza a desarrollarse, la lectura mejora bastante. Lo que más disfruté fue la evolución de Malachi y cómo se desarrolla su relación con Olivia. La tensión entre ambos sigue siendo uno de los principales atractivos de esta historia.
También me gustó encontrar un guiño a otra de las sagas de Leigh Rivers, un detalle que se agradece si conoces el universo de la autora.
Eso sí, aunque Little Stranger me pareció mejor, Little Liar no es un libro que puedas saltarte. Es una continuación directa y necesaria para conocer cómo termina la historia de Malachi y Olivia. Si has leído el primero, necesitas este segundo para descubrir su desenlace.
En conjunto, creo que Little Liar habría funcionado mejor con menos repetición y más espacio para desarrollar su propia historia. Aun así, su segunda mitad mejora considerablemente y ofrece el cierre que la primera entrega deja pendiente.
Mi valoración: 3/5. Una continuación imprescindible para cerrar la historia, aunque tarda demasiado en arrancar.
La autora advierte de actos sexuales sin consentimiento (non-con), CNC (prácticas consensuadas que simulan falta de consentimiento), consentimiento dudoso, somnofilia, sedación, stalking, secuestro, violencia extrema, gore, suicidio y muertes. También señala maltrato infantil que causa mutismo, alusiones al grooming, muerte de una mascota por maltrato, dificultades de salud mental, medicación y alucinaciones. Olivia y Malachi son hermanos de acogida criados juntos, sin parentesco biológico; la historia incluye fantasías sexuales vinculadas a ese tabú. CNC, consentimiento dudoso y actos sin consentimiento son avisos diferentes.
Los avisos pueden no ser exhaustivos.